Historia

Hace mucho tiempo, el sol era la única fuente de luz para los habitantes de la Tierra.  Hace 400,000 años el Hombre de Pekín usó primeramente el fuego como fuente de luz y carlo.  Hace 80,000 años el Hombre de Neandertal aprendió cómo hacer fuego, por lo que no se vio forzado a aguardar en ascuas el día y la noche.  Hace 40,000 años las lámparas de aceite fueron utilizadas para proporcionar luz, lo cual permitió hacer pinturas en cuevas.

El desarrollo de fuentes de iluminación está muy ligado a los avances de los procesos físicos. 
 
Las lámparas de aceite, antorchas y velas fueron de uso común hasta el siglo XVI.  Después llegaron las lámparas de gas.  Estas lámparas usaban la quema de gases para proporcionar luz.  El olor era extremadamente desagradable y el humo y las flamas eran extremadamente peligrosas.  No fue hasta finales del siglo XVI que los avances en la investigación de materiales (llevaron a los filamentos de tungsteno) permitieron la producción de lámparas eléctricas. En un lapso corto de tiempo vinieron las primeras lámparas de descarga.

 

 

El perfecto diseño en iluminación

Desde entonces, la luz ha estado disponible en una cantidad ilimitada.  La amplia gama de formas en las que la luz puede utilizarse, sin embargo, ha significado alguna toma de decisiones.

La disciplina del diseño en iluminación está prestando atención a aspectos de seguridad y comidad en el diseño de los sistemas de iluminación.

El simple acoplamiento con los estándares industriales como DIN o las regulaciones del lugar de trabajo pueden derivar en una serie de soluciones de iluminación.  Por lo tanto, el perfecto diseño en iluminación incluye un importante número de criterios.